Cómo redactar una carta?

Cómo redactar una carta?

Las formalidades de una carta

A pesar que nuestro objetivo – nos referimos al sitio y al artículo – es darte una guía para escribir buenas cartas, no vamos a desconocer los aspectos formales que implica hacerlo. Redactar una carta requiere ciertas formalidades que vamos a explica en estos sencillos pasos.

Cuando iniciamos una carta, lo primero que debemos colocar es el lugar y la fecha donde fue redactada la carta, por ejemplo, “Montevideo, 15 de marzo de 2015”. Luego habrá que colocar, siempre en el margen izquierdo de la hoja, el destinatario de la misma. Esto debe ser hecho de la manera más completa posible, nombres y apellidos, cargo en la empresa si corresponde, nombre de la empresa. Mientras más personalicemos una carta, mayor será su impacto.

Luego viene una línea para que coloquemos la referencia, una especia de guía sobre lo que vamos a hablar en nuestra carta. Te damos un ejemplo, “Ref.: reclamar por mal funcionamiento de mi línea telefónica N° 12345678”. A quién lea la carta, esta referencia lo colocará inmediatamente en situación y si debe derivar la carta, ya con la referencia sabrá dónde dirigirla.

A continuación, viene el cuerpo de la carta. Una carta es, siempre, una carta de motivación, por lo tanto, su cuerpo, es la parte más importante. Aquí es donde nosotros desarrollaremos todos nuestros argumentos para que esta carta de motivación cumpla su objetivo.

Por último, nos encontramos con un sector donde deben ir los datos del remitente. Los apellidos y los nombres, la empresa y el cargo en la misma si correspondiere y datos para contacto: dirección, dirección de correo electrónico y teléfonos, tanto fijo como móvil. En “los manuales” de cómo redactar una carta a una empresa, suele recomendarse darle un carácter más personalísimo y que la misma cuente con firma de puño y letra del remitente.

Venerar el cuerpo…de la carta

Es una verdad de Perogrullo decir que el cuerpo de la carta está condicionado a los objetivos de la misma. Pero insistimos, tanto modelo de carta, tanto esquema, pueden lograr que la carta pierda ese espíritu motivador que logre establecer la diferencia entre tú carta y la de otra persona. Hablemos con ejemplos. Si diriges una compañía de servicios de limpieza para oficinas y empresas y quieres ampliar tu cartera de clientes, seguramente, encontrarás un modelo de cómo redactar una carta de presentación de una empresa. Pero seguramente el gerente de compras tendrá su escritorio atiborrado de esas cartas, ¿por qué leería la tuya? Porque te saliste del manual y transformaste el cuerpo de la carta en una verdadera campaña publicitaria. Las cartas de presentación de empresas tienen que hacer diferencia. La competencia es feroz y quién mejor haga las cosas, desde un principio, es quién más posibilidades tiene.

Es evidente que a cada objetivo se corresponde un conjunto de argumentos, al momento de redactar una carta. Si vas a enviar una misiva solicitando el pago de una deuda, sus argumentos deben ser una equilibrada combinación de firmeza, para que el destinatario sepa claramente lo que estás reclamando, y de amabilidad, de manera tal que no dé lugar a una grieta entre el cliente y tú. Si tu objetivo es postular a un empleo, sí que debes redactar una carta de motivación. Esta carta, que solemos llamarla carta de presentación, debe motivar al gerente de recursos humanos o al reclutador a prestarle atención a tu curriculum. Así es que el cuerpo de la carta debe exaltar tus capacidades – sin exagerar – y esto debes colocarlo en función de los requerimientos de la búsqueda de la empresa. Nos es necesario que digas “que amas pasear perros” si la búsqueda no tiene nada que ver con animales.

Veamos ahora un costado importantísimo de la redacción de cartas: gramática y ortografía. Los correctores ortográficos de los procesadores de textos y los teclados predictivos de algunos dispositivos, han logrado que dejemos de prestarle atención a la ortografía y sobre todo a la gramática. Y tanto los correctores como los teclados predictivos son falibles. Y si fallan ellos y no hay un segundo filtro, falla tu modelo de carta. Por otro lado, los correctores automáticos no reparan en errores gramaticales. Una coma mal puesta puede ser una catástrofe en algunas cartas, hay numerosas anécdotas al respecto, sobre ello.

No todos tenemos la obligación de ser expertos en gramática y en ortografía. Por eso luego de pasar por el corrector ortográfico, sería bueno que dispongas de otras opiniones, personas que puedan leer y corregir esta carta.

Pero no desesperemos, a lo largo de sucesivos artículos, iremos profundizando en cada modelo de carta, su estilo, sus características. No iremos adentrando en los aspectos motivacionales al redactar una carta, según el objetivo que esta persiga. Una carta bien redactada es como una enorme llave universal, abre todas las puertas.